Este blog nació de disponer de un dominio al que quería darle un uso que finalmente no le he dado. Con el tiempo decidí dedicarlo a la escritura. En ese tiempo he descubierto las redes sociales, sus fuertes y sus fallos, y entre ellas aprendí a ejercitar la concisión gracias al SMS de internet.

Otras redes tienen propósitos mayores, otras más estiman que limitar el número de carácteres es un defecto…

Es una virtud. Aceptémoslo: con tanto que leer, nadie engulle ladrillos. Por tanto, este escrito no lo será.