Tras “jugar” con la Nokia, a la que ya le he corrompido el sistema unas dos veces y flasheado otras tres, me he parado un poco con esto de meterle aplicaciones. No por precaución, no es que me preocupe (demasiado) flashearla a cero, sino porque estoy bastante contento con la última configuración. Leo libros, veo películas, escucho música en medio de la calle (la gente debe pensar que es una radio de las antiguas xD ) y sobre todo, navego, claro.
Pero sobre todo me ha dado por hacer algo que hace mucho que no hacía, por “poco productivo”: jugar. Me ha dado por el Battle for Wesnoth, que sin temor a errar por mucho, puedo decir que es el mejor juego de código libre al que haya jugado. También me ha dado por otro juego, esta vez de rol: el último de la saga de Vampiros de White Wolf. Jugar como Malkavian es lo máximo, aunque los amantes de los defectos especiales pueden jugar como Tremere, con la que disfruté de los cinco finales del juego. Dije “la” porque el modelo femenino es mucho más interesante que el masculino. Ahora mismo estoy repitiendo con una Gangrel y creo que dejaré el Brujah para otra ocasión.
A su vez, este jueguito me ha llevado a curiosear por White Wolf, y estoy de acuerdo en que es mejor la senda que han tomado ultimamente: reducir los clanes a cinco que no parezcan calcos y quitar los que no pintan nada. Por ejemplo, los Brujah, Toreador y Ravnos en el fondo no se diferencian en casi nada, apenas en las disciplinas, y cero en que todos son pasionales, aunque de diferente forma y todos son los más… humanos. ¿Tremere? ¿Tzimisce? No tengo nada contra ellos, pero ciertamente la magia y el vampirismo no tienen que ver. Moldear carne es monstruoso, pero no es vampírico. La impresión es que se necesitaban auténticos monstruos y los feos Nosferatu de prensa amarilla daban pena más que miedo. En la reedificación del juego los Nosferatu son los únicos vampiros que no te hacen pensar en un humano con una maldición y/o deforme: un ente que conoce y te expone tus pesadillas más terroríficas, cuyos labios se descomponen y recomponen continuamente dejando expuestas y volviendo a cubrir diferentes piezas dentales está evidentemente muerto… o debería estarlo. La recopilación de información para su uso como herramienta de poder desde las sombras se ha dejado a vampiros con las disciplinas más enfocadas a esa tarea, los Mekhet, remodelados Lasombra.
Mmmmmmm, me he perdido. Otra vez. Delicioso